La humedad es uno de los problemas más comunes en edificaciones, tanto en antiguas como modernas. A simple vista la humedad en edificios puede parecer un inconveniente menor, como manchas en paredes o techos, pero la realidad es que puede convertirse en una patología constructiva grave que afecta a la salud de los ocupantes, a la estética del inmueble y a la durabilidad de la estructura.

En este artículo, como expertos en rehabilitación de edificios te contamos los tipos de humedades en edificios, sus causas, las patologías y, lo más importante, cómo prevenirlas.E

Tipos de humedades en edificios

Las humedades no se presentan siempre de la misma forma ni causa. Es por esto, que identificar el tipo de humedad es imprescindible para aplicar la solución más adecuada. Estos son los principales tipos de humedades en edificaciones:

  1. Humedades por filtración: se provocan cuando el agua de lluvia, nieve o riego se infiltra en el edificio a través de cubiertas, fachadas, terrazas o juntas mal selladas. Son frecuentes en zonas expuestas a la intemperie y se manifiestan en forma de manchas, goteras o desprendimiento de revestimientos.
  2. Humedades por capilaridad: ocurren cuando el agua del terreno asciende por los cimientos y muros debido a la falta o deterioro de la barrera impermeabilizante. Se reconoce por manchas en la parte baja de las paredes, salitre y desprendimiento de pintura o revoco.
  3. Humedades por condensación: aparecen cuando el vapor de agua en el ambiente entra en contacto con superficies frías (ventanas, paredes, techos) y se condensa en forma de gotas. Es común en viviendas con mala ventilación, especialmente en baños y cocinas.
  4. Humedades accidentales o por fugas: son consecuencia de roturas en tuberías de agua, calefacción o saneamiento. Suelen detectarse cuando aparecen manchas localizadas, deformaciones en techos o suelos, e incluso charcos inesperados.

Principales patologías causadas por la humedad

La presencia de agua en zonas donde no debería estar desencadena un conjunto de problemas conocidos como patologías por humedad. Estas son las más comunes:

  • Deterioro de revestimientos: las manchas negras, la pintura desconchada o el desprendimiento de yesos son síntomas claros de humedad. Además de antiestético, acelera el envejecimiento de los acabados.
  • Aparición de moho y hongos: el exceso de humedad crea un ambiente ideal para la proliferación de moho. Esto no solo afecta a la apariencia de la vivienda, sino que también puede provocar alergias y problemas respiratorios.
  • Corrosión de estructuras metálicas: en edificaciones con elementos metálicos (armaduras de hormigón armado, perfiles de acero, anclajes), la humedad puede favorecer la oxidación, comprometiendo la resistencia estructural.
  • Daños en la madera: en techos, vigas o carpinterías, la humedad favorece la aparición de termitas, carcoma y podredumbre, reduciendo su capacidad de carga.
  • Pérdida de aislamiento térmico: los materiales mojados pierden su capacidad aislante. Esto se traduce en un mayor consumo energético para climatizar la vivienda y una pérdida de confort.
  • Riesgos para la salud: vivir en espacios con humedad incrementa la probabilidad de sufrir asma, rinitis y otras patologías respiratorias, además de empeorar enfermedades como la dermatitis atópica.

Cómo prevenir las humedades en edificaciones

La prevención es la mejor forma de evitar costosas reparaciones y garantizar la durabilidad de una edificación. Entre estas medidas clave destacan:

Una correcta impermeabilización es esencial para impedir filtraciones de agua. Es recomendable revisar periódicamente las cubiertas, especialmente en edificios altos o expuestos a condiciones meteorológicas adversas.

En Vestalia, realizamos trabajos de altura seguros para sellar juntas, aplicar membranas impermeabilizantes y garantizar la protección de fachadas y tejados.

  • Correcta ventilación

Los sistemas de ventilación natural o mecánica ayudan a reducir la condensación interior. Instalar rejillas, extractores en baños y cocinas o sistemas de ventilación controlada (VMC) contribuye a mantener un ambiente sano y libre de humedad.

  • Mantenimiento de instalaciones

Es fundamental revisar periódicamente las instalaciones de fontanería y saneamiento para detectar fugas ocultas. Una detección temprana evita patologías mayores.

  • Aislamiento térmico

Un buen aislamiento reduce los puentes térmicos y, con ello, la aparición de condensaciones. Además, mejora la eficiencia energética de la vivienda.

  • Tratamientos contra la capilaridad

En edificios antiguos sin barrera antihumedad en los cimientos, se pueden aplicar inyecciones de resinas hidrófugas que detienen la ascensión del agua por capilaridad.

  • Drenajes y evacuación de aguas

Garantizar que las aguas pluviales se evacúan correctamente mediante canalones, bajantes y drenajes perimetrales evita acumulaciones en la base del edificio.

En Vestalia somos expertos en trabajos de altura e impermeabilización, y ponemos toda nuestra experiencia a tu servicio para eliminar las humedades de tu edificio de forma segura, rápida y eficaz. ¡Contáctanos!